Linear ha medido un año entero de sus clientes de pago: los que usan agentes de IA triplicaron el trabajo producido, pero el tiempo total para terminar las cosas subió. El cuello de botella nunca fue producir, era revisar.

Linear, una herramienta que usan miles de equipos de software para organizar tareas, ha publicado los datos agregados de todos sus espacios de trabajo de pago comparando junio de 2025 con junio de 2026. El titular: la IA ya redacta casi la mitad de todas las tareas que se crean dentro de la herramienta. Hace dos años era menos de una de cada mil.
Y aquí viene lo interesante. Los equipos que usan agentes de IA para programar pasaron de 21 a 65 entregas de trabajo por semana. Los que no los usan pasaron de 8 a 10. Es una diferencia enorme y real. Pero el tiempo total de desarrollo de producto subió. No bajó: subió. El tiempo que los ingenieros dedican a crear y clasificar tareas creció alrededor de un 17%. Produjeron el triple y tardaron más en acabar.
Esto no va de programadores. Va de una confusión que se está comiendo a muchísimos negocios pequeños que han metido IA este año.
Hay dos números distintos y casi todo el mundo los mezcla. Uno es cuánto trabajo sale (la IA te redacta veinte presupuestos en una tarde). El otro es cuánto tardas en cerrar una cosa de principio a fin (cuánto pasa desde que entra el cliente hasta que cobras). La IA dispara el primero y deja el segundo casi igual, porque el atasco nunca estuvo en producir el borrador: estaba en la persona que tiene que revisarlo, aprobarlo y responder.
La frase que resume el estudio es literal: cada cosa que abre un agente sigue necesitando a un humano que la revise. Si triplicas lo que produces, triplicas la revisión. Y la revisión ya era el límite antes de que llegara la IA.
Hay un detalle más que debería hacerte ruido si eres el dueño del negocio: en los datos, los fundadores fueron los que más tiempo sumaron. Diecisiete minutos más al día creando tareas y veintiséis comentando. Es decir, la persona que menos horas libres tiene fue la que más se cargó. Linear avisa de que ese grupo es pequeño, pero el patrón encaja: el que revisa todo acaba siendo el tapón.
Los datos son de Linear y su alcance tiene límites que la propia empresa reconoce: solo cubren sus espacios de trabajo de pago, que son equipos de software que adoptan herramientas nuevas antes que nadie. No es una muestra de negocios normales. Y mide la actividad dentro de su herramienta, que no es lo mismo que resultados de negocio entregados: cuenta movimiento, no dinero.
También hay que decir de dónde sale esto: yo lo he leído en AIToolsRecap, un medio que resume y analiza el informe, no en el comunicado original de Linear. Las cifras que te doy —el 21 a 65, el 17%, la mitad de las tareas— son las que ese medio atribuye al informe. La dirección es creíble; la magnitud exacta, cógela con pinzas.
Y lo más importante que no sabemos: nadie ha medido esto en una clínica, una academia o una tienda online. Son equipos de programadores. La lógica de fondo —producir es barato, revisar es caro— tiene toda la pinta de aplicarse igual en tu negocio, pero es una deducción mía, no un dato del estudio. Si alguien te vende que la IA le ahorra X horas a una pyme citando este informe, no está citando este informe.