OpenAI lleva su plataforma de publicidad a 31 países europeos, España incluida. De momento solo se entra por agencias: el autoservicio llega después. Te contamos qué preparar ya.

OpenAI ha anunciado que ChatGPT Ads —los anuncios dentro de ChatGPT— llega a 31 países europeos, España incluida. El comunicado es del 18 de agosto y dice que la expansión arranca "la semana que viene". También aparecen en la lista Alemania, Francia, Italia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos y Austria.
Ojo a la letra pequeña, porque cambia mucho las cosas: de momento no es un botón que puedas pulsar tú. Al principio solo se puede anunciar a través del equipo comercial de OpenAI, de agencias asociadas y de socios tecnológicos. El acceso por tu cuenta, desde un panel llamado Ads Manager, llegará "más adelante este verano". Y los anuncios solo se enseñan a quien usa ChatGPT en los planes gratuitos —Free y Go—; quien paga Plus, Pro o Enterprise sigue sin verlos.
Hasta ahora, ChatGPT era un sitio donde la gente preguntaba y tú no tenías forma de aparecer pagando. Eso se acaba: se abre un canal de pago nuevo, como en su día lo fueron Google Ads o los anuncios de Instagram.
Y hay una diferencia de fondo que conviene entender. En Google la gente escribe dos o tres palabras. En ChatGPT explica su situación entera: cuánto puede gastar, para cuándo lo necesita, qué le preocupa. OpenAI lo dice con todas las letras: la oportunidad está en alcanzar a la gente "mientras explora, compara y decide". Traducido a tu negocio: alguien que escribe "necesito una academia de inglés para mi hija de 12 años en Valencia, por las tardes y que no sea cara" es un cliente prácticamente decidido. Ese es el momento que ahora se puede comprar.
El calendario también dice algo. OpenAI empezó a probar anuncios en Estados Unidos en febrero, en seis meses los llevó a ocho mercados más, y esta tanda europea es su mayor expansión hasta la fecha. Afirma que ya han anunciado con ellos "decenas de miles" de anunciantes. No es un experimento: es una plataforma publicitaria montándose a toda velocidad.
Bastante, y esto es lo importante.
No hay precios. El comunicado no menciona ni una cifra: ni presupuesto mínimo, ni coste por clic, ni qué hace falta para entrar. Que el acceso inicial sea vía equipo comercial y agencias sugiere que de entrada está pensado para presupuestos grandes, pero eso es una deducción mía, no algo que OpenAI diga.
No hay fecha exacta. "La semana que viene" y "más adelante este verano" son las dos únicas referencias temporales. No sabemos qué día abre el autoservicio ni si llegará a todos los países a la vez.
No sabemos qué pinta tendrá el anuncio. OpenAI dice que van "claramente etiquetados y separados de las respuestas" y que la publicidad "no influye en las respuestas que da ChatGPT". No ha enseñado ningún ejemplo del formato en Europa.
No sabemos cómo encaja con la normativa europea de privacidad y publicidad, ni si habrá diferencias por país. OpenAI afirma que las conversaciones se mantienen privadas frente a los anunciantes y que no vende datos, pero no detalla cómo segmenta con esas condiciones.
La fuente es el comunicado oficial de OpenAI, leído entero, no un agregador ni una filtración. Lo que dice, dicho está; lo que no dice, no nos lo inventamos.